Un minúsculo cofre médico del siglo IV d.C. muy especial revela datos íntimos de una mujer romana enterrada en Worcestershire.
En el pintoresco pueblo de Broadway (Worcestershire, Inglaterra), una excavación rutinaria ha destapado una de las sorpresas arqueológicas más fascinantes de lo que llevamos de año. Un equipo de arqueólogos de Worcestershire Archaeology ha desenterrado una pequeña caja romana de hueso, tallada con una precisión exquisita y con un diseño sin precedentes en todo el registro arqueológico británico.
¿Su posible función? Un botiquín personal o recipiente para guardar medicinas, que fue cuidadosamente depositado en la tumba de una joven mujer de la época tardorromana.
Un cofre diminuto, pero extraordinario
La caja, de apenas 68 mm de largo, 33 mm de ancho y 30 mm de profundidad, fue hallada intacta dentro de una tumba romana datada entre los siglos III y IV d.C. Se trata de un objeto cincelado deliciosamente en un hueso de corzo (Capreolus capreolus), con una tapa deslizante y con decoraciones de anillos y puntos, un motivo geométrico muy utilizado en objetos romanos como dados o incluso peines.
Pero lo que hace único a este artefacto de apenas 7 centímetros no es solo su meticulosa artesanía, sino su absoluta singularidad: no se conoce ningún otro ejemplar similar en el mundo romano. No hay con qué compararlo.
¿Quizá se trataba de un botiquín portátil?
Aunque su función exacta aún se desconoce, los arqueólogos creen que pudo haber contenido ungüentos, cosméticos o sustancias medicinales, algo así como una caja de medicinas portátil. Su colocación cuidadosa en la tumba sugiere que era un objeto de valor personal para la difunta, tal vez utilizado habitualmente por ella o incluso considerado un amuleto protector en la otra vida.
El análisis osteoarqueológico de los restos óseos femeninos hallados en la tumba indica lesiones e inflamaciones en las articulaciones, lo que sugiere que la mujer sufría algún tipo de dolencia crónica dolorosa. Una de las explicaciones para haber encontrado este objeto tan especial en la tumba es que podría haber usado la caja para guardar una pomada analgésica o algo parecido.
Un testimonio de identidad
Jamie Wilkins, director de la excavación, declaró a los medios que “nunca había visto nada similar” en su carrera arqueológica. Y no es para menos: la caja no solo destaca por su estado de conservación y rareza, sino por lo que representa.
Los enterramientos femeninos de la época romana son más bien escasos y, a menudo, carecen de elementos personales que permitan conocer mejor la identidad, el estatus o el rol social de las mujeres en la Britania romana. En este caso, la caja podría estar hablándonos de una mujer romana que tenía acceso a objetos de calidad; que tal vez practicaba algún tipo de autocuidado y que fue enterrada con un objeto íntimamente ligado a su vida diaria.
El análisis del artefacto confirmó que la caja fue elaborada con herramientas finas, probablemente por un artesano experimentado con un profundo conocimiento del material óseo. La elección para crear esta fina caja de un hueso de corzo no es casual, ya que es un material duro, ligero y resistente al paso del tiempo. Y el diseño de la caja con tapa deslizante indica que se habría creado para su uso frecuente con unos símbolos artísticos propios de la época.
El hallazgo tuvo lugar en el yacimiento arqueológico de Milestone Ground, una zona de Broadway con una ocupación humana documentada de más de 8.000 años, desde el Mesolítico hasta la Edad Media sajona. De ahí que, durante esta campaña arqueológica, también se descubrieran otros tesoros milenarios, como el mayor cementerio romano tardío conocido hasta la fecha en Worcestershire, con 79 cuerpos enterrados en total.
¿Qué pasará con el botiquín de hueso?
Una vez completados los trabajos de conservación y análisis, todos los objetos y registros de la excavación, serán depositados en el Museo del Condado de Worcestershire pero, mientras tanto, una serie de expertos en historia romana y medicina antigua están examinándolo con la esperanza de que el diminuto cofre ayude a reconstruir aspectos fundamentales de la vida en la Britania romana tardía.