miércoles, febrero 4

Encuentran un misterioso anillo y un alfiler que saca a la luz una ruta de guerra vikinga


Las excavaciones en la región de Novgorod, uno de los centros arqueológicos más importantes de Rusia prueban una vía entre asentamientos vikingos.

Un simple anillo y un alfiler de hierro podrían parecer hallazgos menores en una excavación arqueológica, sin embargo, este par de objetos desafía el contexto y la cronología establecida. Así es, pues un equipo de arqueólogos del Novgorod State University (NovGU) de Rusia ha vinculado estos dos antiguos artefactos encontrados en la zona de Knyazhya Gora con una posible ruta de guerra vikinga que conectaría el sur y el norte del mundo eslavo en la Alta Edad Media.

Asentamientos pasados

Este descubrimiento plantearía un camino oculto entre las relaciones de los pueblos eslavos y escandinavos, y la hipótesis reside en que los objetos serían botines de guerra llevados por guerreros rus a través de una ruta militar que unía el Don con la región de la Alta Volga, atravesando el estratégico punto de Knyazhya Gora.

Knyazhya Gora, que significa ‘Colina del Príncipe’, fue un asentamiento fortificado entre los siglos IX y XVI, situado a orillas del río Lovat, al sur de la actual región de Veliky Novgorod. Desde 1902, las excavaciones arqueológicas han recuperado más de 1.400 objetos en el yacimiento arqueológico. La mayoría encajan perfectamente en el contexto local e histórico; pero dos de ellos, un anillo en espiral con forma de ‘C’ y un objeto de hierro en forma de herradura, parecen sacados de contexto.

Ambos fueron hallados en la década de 1970 en una capa arqueológica del siglo X. Sin embargo, su estilo y manufactura apuntan a culturas mucho más antiguas: los artefactos podrían datar de los siglos VI o incluso IV. ¿Cómo es posible que objetos tan antiguos y ajenos a la región acabaran enterrados en una capa de época vikinga?

El anillo que no encaja en el rompecabezas

El primero de estos objetos es un anillo espiralado posiblemente de plata, que según el arqueólogo Sergey Toropov, director del Centro de Investigaciones Arqueológicas de NovGU, no tiene paralelo en la región de Priilmenye. En un primer momento, creyeron que podría pertenecer a la cultura de los severianos, una tribu eslava mencionada en las crónicas medievales. Sin embargo, el diseño y las proporciones del anillo lo diferencian de las típicas joyas severianas, que suelen tener forma de ‘S’ y espirales más abiertas.

La teoría que tiene más peso sugiere que el anillo podría estar relacionado con la cultura de los antas, un grupo eslavo temprano que floreció entre los siglos IV y VII, ya que han aparecido objetos similares en lugares tan distantes como el Báltico, Gnezdovo o Merlugino. Pero como encaja el anillo en una capa del siglo X y en este lugar, es algo confuso.

La respuesta a este enigma podría estar en un acontecimiento bélico poco documentado: la destrucción del asentamiento de Supruta (a unos 240 km al oeste de Moscú, en la cuenca del río Don), en el siglo X. Según Toropov y su equipo, es posible que guerreros del norte, probablemente de las tierras altas del Volga, saquearan este importante punto comercial del sur, llevándose consigo todo tipo de tesoros.

Knyazhya Gora, por su posición estratégica en la ruta que conectaba Priilmenye con el Alto Volga, habría sido un emplazamiento lógico de paso o incluso de redistribución de estos objetos. Si su guarnición participó en la ofensiva contra Supruta, los artefactos podrían haber llegado como trofeos de guerra, lo que además, apuntaría a la existencia de una ruta de guerra antigua.

El ‘alfiler vikingo’ que apunta a Hedeby

El segundo objeto, aún más enigmático, es una pieza de hierro en forma de herradura con extremos en espiral. En un principio se pensó que era una fíbula (una especie de broche para sujetar capas), pero su forma no coincide con los diseños tradicionales. Los expertos proponen que se trata de una parte de una broche anular utilizado en la indumentaria masculina vikinga, similar a las encontradas en Hedeby, uno de los mayores centros comerciales de la era vikinga en la actual frontera entre Dinamarca y Alemania.

Esta conexión confirmaría que Knyazhya Gora no era un asentamiento aislado, sino un nodo activo dentro de una red comercial y militar que se extendía desde el Báltico hasta el Don. Recordemos que la presencia vikinga en el este de Europa no es nueva.

La ciudad que dio nombre a Rusia, los varegos (vikingos orientales) establecieron rutas de comercio y dominación que conectaban el norte escandinavo con Bizancio y Novgorod fue uno de sus principales enclaves, desde el que partieron líderes como Rurik y Oleg, quienes fundaron el estado medieval de la Rus de Kiev.